martes 8 de abril de 2008

Danikka, Samalkia y K(1ª parte)

Así dice el título de mi blog. Creo que es la mejor frase que puede definir mis cambios. Desde que los he llevado a cabo he tenido un cambio radical en mi vida. Soy más fuerte, tengo un carácter más firme y decidido, hago lo que creo más conveniente sin dejarme influenciar, y sobre todo: empiezo a disfrutar día a día de los pequeños instantes en los que me sacan una carcajada.
Pero lo que os voy a contar es un suceso que debió de ocurrir alrededor de un mes atrás y que dio un giro completo a mi vida:

Todo comenzó cuando una de mis amigas más coñeras y simpáticas llegó de Cantabria:Samalkia.
Ese fin de semana todos se propusieron ir al L Club, un abr de ambiente en el que predomina la
homosexualidad y en el que ponen música que conoces y lugar en el que nunca hay malos rollos. Yo nunca pensé en que me podía gustar mi mismo sexo, pero aquella noche ocurrio algo que cambió por completo toda mi forma de pensar. Eran alrededor de las tres de la mañana cuando conocí a un chico de dieciséis años llamado K. No sé qué me impulsó a hablarle, a bailar una canción con él, pero lo más coñero es que al principio de la noche nos habíamos echado unas miradas asesinas por culpa de unos empujones accidentales que ambos creímos que habían sido a propósito. Salí a fuera donde estaba mi psicóloga y amiga Samalkia, junto a Opá(me refiero a una amiga mía apellidada Corral), otra amiga mía llamada Lenore y otro amigo mío llamado Mike. Tomé un poco el aire y volví a entrar, cuando de golpe K se me vino encima. Me pidió para liar sin más, sin yo esperármelo. De golpe me intentó entrar, sin siquiera responderle, pero le dije que olvidara algo fuera y salí de nuevo. Tengo que reconocer que pese a que iba muy morado era algo consciente de mis actos. Bueno, el caso es que decidí pedirle consejo a mi amiga Samalkia. Ella me dijo que probara que era una nueva experiencia, y que si no me gustaba no repetía. Decidí probar, y entré de nuevo, bailé una canción con él y le dije que sí. Me entró al momento y nos liamos durante uno o dos minutos, y me separé. No había sentido nada nuevo, nada que me llamara la atención, es más: la cabeza me decía que no repitiera. Salí de nuevo afuera y me abracé a Samalkia diciendo: ¿Qué coño he hecho? Pero de aquella yo no lo comprendía. Más adelante, en la segunda parte de este acontecimiento; veréis que hay sentimientos que superan las barreras que uno mismo interpone para no ver las cosas tal y como son, para no reconocer los hechos, lo evidente. Desde aquella noche, supe que algo nuevo había brotado en mi interior.

Segunda parte: "Tan iguales, pero a la vez tan diferentes"